Diego Quevedo, originario de Aguascalientes, convirtió su interés por la medicina y la tecnología en una trayectoria de investigación que hoy lo lleva a desarrollar modelos de corazones artificiales desde el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Su camino comenzó en el Tec de Monterrey, campus Monterrey, donde estudió Ingeniería Mecatrónica. Aunque su formación se centraba en la tecnología, Quevedo buscó espacios para explorar aplicaciones médicas y biológicas.
Así llegó al Laboratorio Álvarez-Trujillo, enfocado en biofabricación avanzada, ingeniería de tejidos y bioimpresión caótica.
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Diego Quevedo busca trasladar sus investigaciones a hospitales y clínicas para atender a pacientes.
Tras conocer una convocatoria del laboratorio, contactó a los investigadores Mario Álvarez y Grissel Trujillo para preguntar cómo podía colaborar.
Ellos lo integraron a un proyecto junto con una estudiante de maestría y, desde entonces, participó en las actividades del laboratorio durante toda su carrera.
Ahí aprendió técnicas de cultivo celular, bioimpresión, tinciones y microscopía, además de trabajar en el desarrollo de fibras musculares para sustituir tejido no funcional.
También contribuyó a la bioimpresión caótica mediante el diseño tridimensional de mezcladores estáticos y simulaciones computacionales de fluidos, trabajo que derivó en múltiples publicaciones científicas.
En 2020, Quevedo realizó una estancia en el MIT, donde desarrolló parches impresos en 3D para tratar el corazón después de un paro cardiaco.
Un año después, tras graduarse, recibió ofertas para continuar sus estudios en instituciones como Stanford, UC Berkeley y Carnegie Mellon, pero eligió el MIT.
Actualmente cursa un doctorado enfocado en robótica suave y trabaja en el diseño de modelos de corazones artificiales.
Su objetivo va más allá de generar artículos científicos o patentes: busca trasladar sus investigaciones a hospitales y clínicas para atender a pacientes.
Quevedo contempla crear una empresa o colaborar con alguna organización que le permita llevar estas tecnologías a la práctica. Con ello, pretende convertir años de investigación en soluciones médicas capaces de salvar vidas.
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