El Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrolla un proyecto científico que utiliza Inteligencia Artificial (IA) y algoritmos de aprendizaje profundo para detectar ataques ansioso-depresivos y contribuir a mejorar el diagnóstico y tratamiento de pacientes.
La iniciativa surgió ante el aumento de los trastornos de ansiedad y depresión durante la pandemia de COVID-19.
Lee también: Banorte de Carlos Hank González entra al Top 10 de bancos latinoamericanos en inteligencia artificial
¿Cómo funciona la camisa inteligente que ayuda a detectar ataques ansioso-depresivos?
Según la Organización Mundial de la Salud, estos padecimientos crecieron 25 por ciento a nivel mundial, con un impacto especialmente marcado entre la población joven.
María Caridad Mireles Pérez, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Computación del Centro de Investigación en Computación (CIC), encabeza el proyecto “Desarrollo de un Algoritmo de Aprendizaje Profundo para la Detección de Ataques Ansioso-Depresivos a partir de Señales del Cuerpo Humano”. Los doctores Amadeo José Argüelles Cruz y Alejandra Hernández asesoran la investigación.
El equipo desarrolló una camisa inteligente que incorpora sensores capaces de registrar la actividad eléctrica de la piel, el electrocardiograma, la temperatura corporal, la actividad pulmonar y la tensión muscular. Un módulo conectado a los sensores transmite los datos de forma inalámbrica a una computadora para su análisis.
La IA procesa la información y clasifica las señales en cuatro estados: Línea Base, que representa calma; Transición, relacionada con nerviosismo; Inducción, correspondiente al ataque ansioso-depresivo, y Recuperación, cuando disminuyen la tensión y el estrés.
Para alimentar el sistema, voluntarios participaron en un protocolo supervisado por especialistas en psicología que generó estados de estrés y tristeza.
https://x.com/XHespanol/status/2094572319284818259?s=20
El algoritmo aprendió de los registros obtenidos y logró identificar los diferentes estados emocionales durante determinados periodos.
Mireles Pérez destacó que la investigación busca atender a personas vulnerables que pueden experimentar llanto, pensamientos repetitivos, conductas violentas y autolesiones. Además, el IPN ya inició el proceso para obtener la primera patente relacionada con este desarrollo.
La investigadora, consideró que el proyecto también puede impulsar nuevas aplicaciones tecnológicas para el cuidado de la salud y servir como punto de partida para futuras investigaciones.
Lee también: Carlos Hank González impulsa el talento juvenil a través de Fundación Banorte
