Un equipo de investigadores chinos ha logrado un avance inesperado en la lucha contra el retinoblastoma, un agresivo cáncer de retina que afecta principalmente a niños.
Utilizando exosomas —minúsculas vesículas celulares— extraídos del semen de cerdo, los científicos han desarrollado un colirio capaz de atravesar las barreras naturales del ojo y frenar el crecimiento tumoral, según estudios recientes publicados en Science Advances.
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¿Cómo el fluido seminal porcino podría frenar el cáncer de retina?
El tratamiento de este tipo de cáncer suele implicar procedimientos invasivos como inyecciones intraoculares, terapia láser o quimioterapia, que si bien son efectivos, pueden dañar tejidos sanos y comprometer la visión a largo plazo.
Ante este desafío, el equipo de la Universidad Farmacéutica de Shenyang buscó una alternativa menos agresiva y encontró la respuesta en un mecanismo biológico poco convencional.
Los exosomas presentes en el fluido seminal porcino tienen la capacidad natural de atravesar barreras biológicas y evadir el sistema inmunológico.
En laboratorio, demostraron poder penetrar las “uniones estrechas” de la superficie ocular, facilitando el acceso de medicamentos al interior del ojo.
A partir de este hallazgo, los científicos diseñaron un sistema terapéutico de alta precisión: cargaron los exosomas con nanoenzimas capaces de destruir células cancerosas y los recubrieron con ácido fólico, una molécula que el tumor absorbe de forma preferente.
Este mecanismo actúa como un “caballo de Troya”, permitiendo que el tratamiento ataque directamente al cáncer sin afectar células sanas.
En pruebas con ratones, los resultados fueron prometedores: tras 30 días de aplicación en forma de gotas, el crecimiento tumoral se detuvo sin afectar la visión.
Este avance no solo podría transformar el tratamiento del cáncer ocular, sino también abrir nuevas posibilidades para administrar fármacos en el cerebro, superando la barrera hematoencefálica.
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