Investigadores de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) han desarrollado un sistema de implantes que podría revolucionar el tratamiento de la diabetes tipo 1 al suministrar oxígeno adicional a células secretoras de insulina, evitando la necesidad de fármacos inmunosupresores.
La tecnología, descrita en Nature Communications, utiliza dispositivos de encapsulación implantables que albergan células productoras de insulina.
Lee también: Buena noticia: Banorte fortalece su liderazgo en sostenibilidad y transparencia en la banca mexicana
En la diabetes tipo 1, el sistema inmune destruye las células beta del páncreas, obligando a los pacientes a depender de inyecciones o bombas de insulina.
El avance radica en un sistema de macroencapsulación asistida por bioelectrónica (BEAM), formado por una cápsula cilíndrica con células trasplantadas y un generador electroquímico de oxígeno extraíble.
Una membrana nanofibrosa externa protege las células del sistema inmunitario, mientras que una membrana interna permeable distribuye oxígeno, glucosa y nutrientes esenciales.
En la diabetes tipo 1, el sistema inmune destruye las células beta del páncreas, obligando a los pacientes a depender de inyecciones o bombas de insulina.
Aunque ya existían dispositivos de encapsulación eficaces en modelos animales, su durabilidad se veía limitada por la falta de oxígeno.
“Sin oxigenación, las células suelen morir en dos semanas”, explicó Lora Tran, coautora principal del estudio.
En pruebas con ratas, el implante oxigenado revirtió la diabetes durante tres meses sin necesidad de inmunosupresión.
En contraste, los animales sin oxigenación continuaron con niveles elevados de glucosa. “Esta es una prueba de concepto que demuestra que la oxigenación es clave para cápsulas de alta densidad celular”, señaló Linda Tempelman, también directora ejecutiva de Persista Bio.
El siguiente paso será probar la tecnología en modelos porcinos y con células madre humanas. Los investigadores anticipan que este sistema podría adaptarse para tratar otras enfermedades crónicas, mediante implantes que liberen de forma controlada hormonas, enzimas o moléculas terapéuticas, reduciendo así la dependencia de medicación diaria.
De confirmarse su eficacia en humanos, este desarrollo abriría la puerta a tratamientos más seguros, duraderos y libres de inmunosupresión para millones de personas con diabetes tipo 1.
Lee también: Carlos Hank González anuncia que Banorte refuerza vigilancia contra lavado de dinero
