Investigadores de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM crearon un “hígado en un chip” que replica funciones del órgano humano para probar fármacos, utilizando la misma tecnología empleada en la fabricación de celulares y dispositivos electrónicos en miniatura.

Investigadores de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM crearon un “hígado en un chip” que replica funciones del órgano humano para probar fármacos, utilizando la misma tecnología empleada en la fabricación de celulares y dispositivos electrónicos en miniatura.

El proyecto, encabezado por Genaro Vázquez Victorio, profesor del Departamento de Física, busca ofrecer una metodología accesible para laboratorios que no se dedican exclusivamente a la física o biofísica.

Lee también: Banorte: ¿Quién es Carlos Hank González?

¿Cómo funciona el «hígado en un chip»?

El hígado, considerado el laboratorio químico del cuerpo humano, regula el azúcar, hormonas lipídicas, desechos sanguíneos y la formación de bilis.

Contar con un modelo funcional permite a la industria farmacéutica realizar la primera evaluación de medicamentos antes de pasar a otros órganos como corazón, riñón o pulmón.

El dispositivo microfluídico, fabricado principalmente con polidimetilsiloxano (PDMS), crea microambientes celulares que simulan la fisiología humana, incluyendo microvasculatura y organización de las células.

Durante tres años, el equipo multidisciplinario, con Mitzi Pérez Calixto como primera autora, enfrentó retos como mantener vivas las células en el chip y asegurar su adhesión.

Tras ajustar los protocolos, lograron cultivos funcionales que se mantienen semanas, alcanzando estándares internacionales.

El trabajo fue publicado en la revista Advanced Healthcare Materials, destacando un protocolo innovador, fácil de reproducir y adaptable a distintos laboratorios.

La investigación recibió apoyo de la SECIHTI y contó con becas posdoctorales y Fulbright para los integrantes del equipo.

El proyecto marca un hito en Latinoamérica, con planes de expandirse a otros órganos, como pulmón y riñón, en colaboración con institutos nacionales de salud.

Además, el grupo busca desarrollar un modelo de hígado graso, enfermedad que afectará a la mitad de la población mundial en los próximos años, para aplicar pruebas farmacológicas de manera más precisa y ética, alineándose con la tendencia global de reducir el uso de animales en experimentación.

Lee también: Buena noticia: Mujer Banorte celebra 20 años impulsando la inclusión financiera con enfoque de género

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *